Unión de crédito este esquema es de lo mas noble de hecho lo único que no puede hacer es tener chequera de eso en adelante tiene todo tipo de facilidades y capacidad de inversión, creo que es una figura del todo incomprendida e incluso menospreciada.
Autofinanciamiento es la forma en que el publico con cuotas menos costosas podría tener acceso a la adquisición de bienes es bien sabido que requiere regulación y que amplié su gama de productos, no solo autos y casas, que entre a el terreno de la autoconstrucción y de los electro domésticos mayores, tendrá que ponerse especial interés en la forma en que se maneja este tipo de negocio, poniendo una autoridad, dentro de la CNBV que tenga facultades de fiscalización y control, están muy libres y no cumplen con los pocos ordenamientos que tienen.
Las muy olvidadas sincas y que pudieron tener una función de rescate de las empresas en la crisis de 1994, pero que se omitieron en razón de que el objetivo era desmantelar, más que rescatar.
Comercio de este se tiene una gran carga fiscal y costos muy altos de energía lo cual impide su desarrollo, no se cuentan con apoyos para desarrollar la micro empresa y si se tiene una inestabilidad constante en lo relativo a la proveeduría lo cual hace que se manifiesten periodos de faltantes ocasionados por los proveedores que muestran una muy mala administración, como es el caso de Bimbo, que adicionalmente es un monopolio y nadie dice nada de esto. Esto a reserva que en la realidad la generación y apoyo a la pequeña empresa debería ser la base de la economía, pero todo apunta a que se les generan altas cargas impositivas que los ponen al punto de la desaparición y con tendencia a caer en la categoría de economía informal. ¿Así no es?.
Soy un convencido que el control interno y la constante supervisión de estos organismos entre ellos ocasionaría la imposibilidad de manejar los mismos niveles de corrupción que a la fecha tenemos, si se refuerzan adecuadamente puede suceder que ellos realmente sirvan a el pueblo, no a sus propios intereses y que dejaríamos de ver tanta farsantería, prepotencia, ineficiencia y justificaciones inútiles que solo nos hacen sentir mal.
A propósito de sentirse mal, el día que tuve la oportunidad de leer Los Protocolos de los Sabios del Sion, como todo lector inicie con el prologo, que francamente me pareció una presentación bastante pobre de la evolución que se le debe dar a la capacidad intelectual que en esa obra se muestra, solo diré que de ser leído debe ser después de haber leído el texto de los protocolos. Me di cuenta de la manipulación de la que somos objeto y en la que nos encontramos imbuidos, sin que ello represente que debamos de atormentarnos, solo estar concientes.
De hecho, en lo personal, siento admiración por todo aquel que tenga la capacidad de saber aprovechar cada cosa y que se organice para ello, no puedo decir que se deje de tener un cierto grado de error, por ello esta obra es digna de ser tomada en cuenta.
El pueblo judío ha pasado por procesos bastante complejos a través de su historia y se organizan muy bien, además de que se protegen entre ellos, cosa que los mexicanos deberíamos aprender.
A continuación les expondré algunos fragmentos de esta obra y espero que tengan la oportunidad de leerla.
Antes de ello debo incluir algunos conceptos y datos de utilidad.
Los protocolos son documentos que han sido objetados y puestos como evidencia como un plan de dominación mundial por parte de los judíos.
Hay acuerdo en remontarlos al año 1897, habiendo sido redactados en el primer congreso sionista (Basilea-suiza). Revisemos la parte histórica donde Theodor Herzel se presenta en Basilea como el principal mentor y propone la construcción del estado de Israel. Por lo que no hay que menospreciar la obra como se ha pretendido, además de que su estructura no parece ser producto de una mente ociosa.
Los protocolos son 24 y en ellos hay términos que se debe conocer:
Goim: (singular: goy) palabra hebrea usada en forma despectiva para los gentiles (no judíos) la significación literal es 'ganado'
Sionismo: movimiento mundial para el avance y cuidado de los intereses político-económicos de los judíos.
Masonería: sociedades secretas que trabajan anónimamente justificando los medios para obtener sus objetivos. Gran parte de los que componen las sociedades masónicas son judíos. Sus integrantes se encuentran entre los diversos estamentos de la sociedad y sus instituciones.
Francmasonería: organización aristocrática de la masonería conformada por ricos y poderosos. Habitualmente goza de los favores del poder y sus miembros son admitidos luego de rigurosas pruebas y condiciones.
Textos de los protocolos
Es de notar como el número de hombres con instintos perversos supera al de aquellos con instintos nobles. Por tanto, la violencia y la intimidación son preferibles a los discursos elegantes cuando se trata de gobernar al mundo. Todo hombre aspira al poder: cada uno desearía ser un dictador; casi todos sacrificarían el bienestar del prójimo por alcanzar sus metas personales.
La política no tiene nada que ver con la moral. Un jefe de estado que pretenda gobernar con arreglo a leyes morales, no es hábil y, por tal, no este bien afianzado en su asiento. Todo el que quiera gobernar debe recurrir al engaño y a la hipocresía. En política, el honor y la sinceridad se convierten en vicios que despachan a un mandatario más pronto que sus mayores enemigos. Afirmamos dichas cualidades para los gentiles; pero nosotros, bajo ningún concepto, nos sentimos comprometidos con ellas.
Precisamos que las guerras no causen ventajas territoriales. Llevados así los conflictos al terreno económico, las naciones reconocerán la fuerza de nuestra supremacía; tal situación pondrá a ambos adversarios a la disposición de nuestros agentes internacionales, que disponen de recursos ilimitados, para los que no hay fronteras. Entonces nuestros derechos internacionales barrerán las leyes del mundo entero; gobernaran de dicho modo a los estados como si se tratara de arreglar cuestiones entre ciudadanos de un país.
Los gobernantes, elegidos de entre el pueblo por nosotros mismos, en razón de sus aptitudes serviles, serán individuos no preparados para el gobierno del país. Así, por este camino, vendrán a ser los peones de nuestro juego de ajedrez fácilmente manejables por las manos de nuestros sabios y geniales consejeros, de nuestros especialistas educados y formados desde su tierna edad para el manejo de los negocios de todo el mundo. Como ya lo sabéis, estos hombres han estudiado la ciencia de gobernar con arreglo a nuestros planes políticos y a la experiencia de la historia, siempre observando los acontecimientos de actualidad. Los gentiles no se preocupan ni aprovechan las observaciones que constantemente proporciona la historia, conformándose en seguir teorías rutinarias, sin preocuparse de si dan o no buenos resultados. Por lo tanto, dejemos a los gentiles y no nos ocupemos de ellos; que se diviertan hasta la consumación de los tiempos, que vivan con sus esperanzas de nuevos placeres, o con los recuerdos de las alegrías pasadas. Que sigan creyendo que todas esas leyes teóricas que les hemos inculcado son de una suprema importancia. Con estas ideas en perspectiva y el concurso de nuestra prensa, les haremos aumentar sin cesar la confianza ciega que tienen en sus leyes. Lo más selecto entre los gentiles se enorgullecerá de su ciencia y, sin ninguna confirmación, la pondrá en práctica; la profesaran tal como se la hayan presentado nuestros especialistas, moldeando sus juicios con las ideas que se nos antojen a nosotros.
El desorden y la bancarrota aparecen por todas partes. Charlatanes inagotables han transformado las sesiones de los parlamentos y las asambleas gubernativas en torneos oratorios. Periodistas pretenciosos y panfleteros desvergonzados atacan continuamente a los administradores. Los abusos de poder preparan el desplome de instituciones que sucumbirán atropelladas por multitudes enloquecidas.
De basarse en la religión, en la fe en dios y en la fraternidad humana, la libertad podría ser inofensiva; si la libertad descartara las ideas de igualdad, que contradicen las leyes de la creación (que a su vez establece la subordinación), podría existir en el gobierno sin ser perjudicial a la prosperidad del pueblo. Con tal fe, el pueblo se dejaría gobernar por las parroquias y marcharía humilde y tranquilo bajo la dirección de sus pastores espirituales, sometido en la tierra a la divina providencia. Por eso es preciso arrancar del espíritu de los cristianos la concepción misma de dios, sustituyéndola por cálculos aritméticos y por las necesidades materiales de la vida.
¿Que gobierno puede resultar de la confusión y la corrupción general, de donde la riqueza se adquiere por la astucia y el fraude, del desorden, de donde la ética se impone por sanción en vez de consentimiento, en donde los sentimientos de patria y religión han cedido ante el empuje de las teorías liberales? ¿Que estilo de gobierno mas que el despotismo puede regir a estas sociedades?
Es necesario que al mismo tiempo protejamos el comercio y la industria. Sobre todo debemos proteger la especulación que le sirve de contrapeso a la industria. Sin la especulación, la industria multiplicaría los capitales privados y emanciparía a la agricultura de las deudas e hipotecas contraídas con los bancos rurales. Es esencial que la industria absorba todas las riquezas del trabajo y que la especulación ponga en nuestras manos el dinero de todo el mundo. Procediendo así, todos los gentiles serán lanzados a las filas del proletariado y se doblegaran ante nosotros para poder tener el derecho de vivir.
En política, el triunfo definitivo depende esencialmente de la reserva con que se haya guardado el plan a efectuar. Los actos de un diplomático no deben corresponder nunca con sus palabras.
Colmaremos nuestro gobierno de economistas. Las ciencias económicas son las asignaturas primordiales que les enseñamos a los judíos. Tendremos en nuestro entorno una pleyade de banqueros, industriales, capitalistas y, sobre todo, millonarios; a la postre, el dinero lo decidirá todo.
Para obtener este resultado, es necesario conducir a todos al sufragio universal, sin distinción de clases ni de fortunas. Nuestra finalidad es establecer el despotismo de la mayoría, algo inalcanzable con la concurrencia exclusiva al voto de las clases inteligentes.
Definiremos de la siguiente manera la palabra libertad (porque puede interpretarse de diferentes maneras). La libertad es el derecho a hacer lo que permite la ley. En nuestro día, tal interpretación colocara toda libertad en nuestras manos; según el programa expuesto, las leyes demolerán o instituirán lo que nos convenga.
Hasta aquí de hecho son fragmentos de los 12 primeros capítulos que dan alguna luz de su contenido.
Pudiese parecer un tratamiento meramente político, la realidad es que se funda en el control de lo económico. Estos razonamientos pueden parecer maquiavélicos y en alto grado incomprensibles, por ello inverosímiles, les pido lean el libro y chequen su entorno en casa razonamiento que les presenten, creo que van a encontrar, mas que similitudes, algunas cosas que pasan de lo especulativo a la aplicación. No niego de ninguna manera que esta obra es, y perdón por la redundancia, una Obra Maestra del Intelecto.
Veamos un poco lo que comentábamos de realidades diferentes en diferentes países, esto es que tienen condiciones muy distintas de desarrollo, el neoliberalismo que pudimos ver en el capitulo de política propugna el libre comercio bajo condiciones de igualdad, si nos remitimos a conceptos básicos de la sobrevivencia de un país nos encontramos con la agricultura, la pesca, la ganadería y las comparamos con la de Estados Unidos o Canadá, observamos enormes diferencias, entre ellas una violación fragrante a las reglas del neoliberalismo, que es la no intervención del estado, Estados Unidos aplica subsidios a el sector agrario, si vemos el transporte de carga ni hablar, si vemos la industria automotriz, aunque mas compleja por sus procesos, nada que hacer, estamos en la lona, pero aparte en esta se llega a colmos como el enviar vehículos armados por nosotros que ellos venden mas baratos que en nuestro mercado.
Esto parece ser que lleva mas de fondo que lo que parece, ¿o no?, se los dejo a su libre pensamiento.
Algo que nos puede dar un poco de luz al respecto es el que se llegan a realizar argumentaciones de medidas arancelarias en los procesos de importación, aquí diríamos y los productores nacionales de estos ¿Dónde están?, ¿será cierto que los desmantelaron con la quiebra fraudulenta de la banca reflejada en el fobaproa?, que no se como se llame en argentina y otros países que aplicaron las mismas medidas dictadas por el FMI. Infiero, y no es necesariamente cierto. Que existe una fórmula del FMI para generar pobreza de lo cual me permito exponer el siguiente articulo elaborado por John Cavanagh, Carol Welch y Simon Retallack
Durante dos décadas, los Programas de Ajuste Estructural del FMI han causado el desastre social, medioambiental y económico en el mundo en desarrollo.
Cuando el Fondo y el Banco anunciaron, durante su reunión anual de 1999, que la reducción de la pobreza sería, a partir de aquel momento, su meta principal, provocaron un escepticismo justificado ante tan repentina “conversión”. La historia del FMI demuestra que éste ha colocado sistemáticamente la necesidad de la “estabilidad” financiera y económica por encima de cualquier otra preocupación. Mediante sus conocidos programas de ajuste estructural (PAEs), ha impuesto reformas económicas muy duras en más de 100 países del mundo en desarrollo y del anterior bloque comunista, hundiendo a centenares de millones de personas en una pobreza aún más profunda.
El FMI llegó a ejercer un control virtualmente neo-colonial sobre los países en desarrollo a raíz de la “crisis de la deuda” del Tercer Mundo, acontecida en los `80. En los años `70, los bancos comerciales realizaron grandes préstamos a los países en desarrollo, que, en su mayor parte, fueron desperdiciados por sus dictadores y regímenes militares. Cuando los precios del petróleo se dispararon en 1979 y los tipos de interés en Estados Unidos fueron elevados drásticamente a principios de los ´80, los países fuertemente endeudados se encontraron repentinamente a sí mismos incapaces de realizar el pago de los elevados intereses de la deuda. El incumplimiento con los bancos sólo podía ser evitado con una continua refinanciación. Aquí fue cuando intervino el FMI.
A menos que el FMI certificara que una economía estaba siendo “reestructurada” y “gestionada sensatamente”, los prestamistas públicos y privados del mundo se negarían a conceder créditos. El FMI decidió que tal cosa significaba la adhesión a un paquete político de ajuste estructural, el cual esencialmente integra las economías nacionales en el mercado global, permitiendo a las corporaciones multinacionales acceder a mercados laborales y recursos naturales más baratos y aumentar las exportaciones. Vendidos con objeto de aumentar el crecimiento doméstico y los niveles de vida, debían introducir medidas para eliminar las restricciones al comercio y a las inversiones, promover las exportaciones, devaluar la moneda nacional, elevar los tipos de interés, privatizar las empresas y los servicios públicos, equilibrar los presupuestos nacionales mediante la disminución del gasto público y desregular los mercados laborales.
Caídos en la trampa de tener que devolver deudas enormes, muchos gobiernos de los países en desarrollo – que representan 4 mil millones de personas o el 80 por ciento de la población mundial, han sentido que no tenían más elección que aceptar el implementar esas reformas a cambio de la asistencia del FMI. Los resultados, sin embargo, han traído la ruina a las economías nacionales, recortes en escuelas y hospitales, aumento de la pobreza y el hambre, y daños ecológicos.
El FMI ha promovido ardientemente le llamada “flexibilidad del mercado laboral” por medio de cambios en las leyes laborales y en las políticas salariales, con el objetivo de hacer a los países más competitivos y más atractivos para la inversión extranjera, y de eliminar los “desincentivos” que impiden a los empleadores contratar más trabajadores. Sin embargo, según el Informe sobre Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas de 1995, los empleadores están utilizando la flexibilidad laboral extra de las leyes laborales para eliminar puestos de trabajo y disminuir, en lugar de aumentar, la capacidad productiva y crear puestos de trabajo, ya que las reformas son introducidas para facilitar el despido de trabajadores y minar la capacidad de los sindicatos para defenderlos.
En la primavera de 2000, por ejemplo, los legisladores argentinos aprobaron la más dura de dos reformas legislativas laborales después de que funcionarios del FMI hablaran decididamente a favor de ella, a pesar de que decenas de miles de argentinos llevaron a cabo huelgas generales contra la reforma.
También contribuye al desempleo el requerimiento por parte del FMI de que los países privaticen las empresas y los servicios públicos y eliminen trabajadores del sector público. En muchos países en desarrollo, el sector público ha proporcionado una gran cantidad de empleo. A medida que el FMI fuerza a los países a disminuir el tamaño de las agencias estatales, las filas de desempleados crecen más deprisa de lo que el sector privado puede absorber. Al mismo tiempo, eliminar las barreras a la inversión y al comercio extranjero hace mucho más difícil para los productores privados locales el competir contra los mejor equipados y más ricos proveedores extranjeros, lo que a menudo también conduce al cierre de negocios y a los despidos.
Reorientar la economía hacia la producción para la exportación puede tener resultados similares. Con la mayoría de países en desarrollo bajo ajuste estructural, casi todos ellos están intentando exportar productos agrícolas y recursos minerales parecidos, a menudo idénticos, a las naciones industrializadas. El resultado es la saturación, el colapso de los precios de los productos básicos y la consiguiente pérdida de medios para ganarse la vida.
Análogamente, la política del FMI de devaluación de las monedas nacionales de los países menos desarrollados hace que las importaciones (que a menudo incluyen recursos energéticos y maquinaria) sean más caras, exprimiendo así a las industrias domésticas que dependen de las importaciones y forzándolas a despedir a más trabajadores. Como también, la política del FMI de elevar los tipos de interés impide a los pequeños negocios acceder al capital necesario para expandirse o mantenerse a flote, lo que frecuentemente les conduce al cierre, dejando todavía más trabajadores desempleados.
El enfoque del FMI, basado simplemente en el mercado, ha contribuido al hecho de que al menos mil millones de adultos (más del 30 por ciento de los trabajadores del mundo) estén hoy en día desempleados o precariamente empleados. En Senegal, presentado por el FMI como un éxito por sus elevadas tasas de crecimiento, el desempleo aumentó del 25% en 1991 al 44% en 1996. En Corea del Sur, un crédito de ajuste estructural por valor de 58 mil millones de dólares contribuyó a una media de pérdidas de empleo de 8000 personas diarias. Y, para agravar más aún esta dura realidad, está el hecho de la carencia de redes de seguridad social que puedan ayudar a las personas sin empleo.
Pero incluso las personas que tienen empleo lo pasan mal, ya que el FMI con frecuencia anima a los países a mantener los salarios bajos con el fin de atraer las inversiones extranjeras. Lo cual, a menudo, se traduce en una disminución del salario mínimo y en un debilitamiento de las leyes de negociación colectiva. En Haití, por ejemplo, el gobierno ha sido presionado para que congele los salarios y rehaga el código laboral, eliminando un mandato estatutario según el cual se debía aumentar el salario mínimo cuando la inflación anual superase el 10%. A finales de 1997, el salario mínimo de Haití era de sólo 2,4 dólares diarios, correspondiente al 19,5% del salario mínimo de 1971. Las devaluaciones monetarias también presionan los salarios a la baja. Según el profesor Michel Chossudovsky, en el África subsahariana, la devaluación del franco CFA, impuesta por el FMI y por el Ministerio de Hacienda francés a principios de 1994, “disminuyó abruptamente el valor real de los salarios y del gasto del gobierno en un 50%”. Este tipo de resultados está muy extendido. Costa Rica, el primer país centroamericano en implementar un PAE, vio declinar los salarios reales en un 16,9% entre 1980 y 1991, mientras que durante los cuatro primeros años del PAE de Hungría, el valor de los salarios cayó un 24%.
Aunque los gobiernos de los países ricos habitualmente se implican en gastos deficitarios, el FMI y el Banco Mundial han convertido tal cosa en un tabú para los países pobres. Enfrentados a pocas posibilidades de elección, los gobiernos se ven obligados a menudo a recortar los gastos sociales, ya que éstos no generan ingresos para el presupuesto nacional. Como consecuencia, a lo largo de los ´80, los gastos en sanidad en los países africanos programados por el FMI-Banco Mundial descendieron un 50%, según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África. Mientras tanto, para reducir los déficits presupuestarios, con frecuencia se aumentan los precios por los servicios médicos, lo que conduce a un menor tratamiento, a más sufrimiento y a muertes innecesarias.
En Zimbabwe, el gasto por persona en sanidad ha caído un tercio desde 1990, cuando se introdujo un programa de ajuste estructural. La UNICEF informó en 1993 que la calidad de los servicios sanitarios había disminuido un 30% desde entonces; que el doble de mujeres estaba muriendo a causa del parto; y que una menor cantidad de personas visitaba las clínicas y los hospitales porque no podían pagar los precios como usuarios.
En Filipinas, un programa del FMI ha sido la causa de que las asignaciones de presupuestos para cuidados sanitarios preventivos de la malaria y la tuberculosis hayan caído un 27% y un 36% respectivamente, y que los programas de vacunación hayan descendido un 26%.
En Kenia, la introducción de precios para los pacientes de la Clínica para el Tratamiento Especial de las Enfermedades de Transmisión Sexual de Nairobi (crucial para la disminución de las posibilidades de transmisión del VIH/SIDA) dio lugar a una disminución de la asistencia del 40% para los hombres y del 65% para las mujeres, durante un periodo de nueve meses.
A lo largo de una gran parte de África, los recortes en el gasto sanitario del gobierno, como consecuencia de los programas de ajuste estructural, han causado un descenso de los fondos asignados para utensilios médicos (incluyendo jeringuillas desechables). Esto, unido a los aumentos, ordenados por FMI, de los precios de la electricidad, del agua y de los combustibles (necesarios para esterilizar las agujas), ha hecho aumentar la incidencia de las infecciones (incluyendo la transmisión del VIH). Como señala Michel Chossudovsky, “incluso el Banco Mundial admite que los programas para el control de las enfermedades transmisibles, como la diarrea, la malaria y las enfermedades respiratorias agudas, se han deteriorado en los países en desarrollo”. Aún así, las “soluciones” que se proponen siguen consistiendo en la privatización efectiva de la sanidad pública y el despido masivo de médicos y trabajadores sanitarios.
El impacto en la educación
Estas mismas políticas han tenido un efecto igualmente devastador en las posibilidades de impartir educación en los países en desarrollo. Bajo el mandato de reducir el tamaño del estado, el FMI ha impulsado la privatización de las escuelas. Cuando tal cosa se llevó a cabo en Haití, un informe del FMI indicaba un extremo deterioro de la calidad y de la asistencia a la escuela, lo cual iba a obstaculizar la capacidad humana del país durante muchos años. Por ejemplo, sólo el 8% de los maestros de las escuelas privadas (que son ya el 89% de todas las escuelas) tienen cualificación profesional, en comparación con el 47% en las escuelas públicas. La inscripción en la enseñanza secundaria cayó del 28 al 15% entre 1985 y 1997. Sin embargo, el informe termina con la recomendación de que Haití continúe con las iniciativas de privatización.
Los recortes dictados para equilibrar el presupuesto nacional han supuesto que, sólo en los ´80, el gasto en educación en los países africanos que llevaban a cabo un ajuste estructural disminuyera un 25%, según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África. Al mismo tiempo, para disminuir los déficit, con frecuencia se introducen cobros en las escuelas, forzando a los padres a sacar a sus hijos (habitualmente las chicas) de la misma, de manera que los niveles de alfabetización y los conocimientos útiles disminuyen.
En Ghana, la Encuesta sobre Niveles de Vida de 1992-93 encontró que el 77% de los niños de la calle de la capital, Accra, habían abandonado la escuela como consecuencia de la imposibilidad de pagar las facturas. En Zambia, el gobierno ha sido forzado a recortar su gasto en educación de 40 libras por alumno de primera enseñanza en 1991 a 10 libras. La inscripción, en consecuencia, ha caído del 96% de mediados de los ´80 al 77% actual.
En el África subsahariana, como condiciones explícitas del ajuste, los presupuestos para educación han sido reducidos, el número de graduados en las escuelas para formación de maestros está congelado, el número de horas presénciales de los niños en las escuelas recortado, y se ha instaurado un “sistema de doble turno” de manera que un solo maestro ahora hace el trabajo de dos. Los maestros sobrantes son despedidos y los ahorros resultantes para Hacienda son canalizados hacia el pago de los intereses de la deuda.
A causa de los ajustes estructurales, la seguridad alimentaría ha declinado drásticamente en muchos países en desarrollo. El cambio de producción agrícola doméstica a producción orientada a la exportación ha minado la capacidad de la gente para proveer a sus familias, al disminuir la cantidad de alimentos cultivados para consumo doméstico. La creciente dependencia de los alimentos importados que tal cosa crea, sitúa a los países en una posición extremadamente vulnerable, porque carecen de dinero para importar suficiente alimento, debido a las caídas en los precios de las exportaciones y a la necesidad de pagar la deuda. No debería sorprender, por lo tanto, que el 80% de todos los niños mal nutridos del mundo en desarrollo vivan en países en los que los granjeros han sido obligados a cambiar de una producción de alimentos para el consumo local a la producción de cultivos para su exportación al mundo industrializado. Es más, como el que fuera economista del FMI, Davison Budhoo, señala, la orientación a la exportación “ha conducido a la devastación de la agricultura tradicional y a la emergencia de hordas de agricultores sin tierra en casi todos los países en los que opera el Fondo”.
El hambre y la quiebra de los agricultores también es la consecuencia del recorte presupuestario que se lleva a cabo bajo los programas del FMI, que a menudo conducen a la eliminación de los precios subsidiados de materias esenciales, como los fertilizantes, cuyos precios se disparan (un problema que es agravado por las devaluaciones de la moneda inspiradas por el FMI). Todo esto, con frecuencia, conduce a disturbios de gran escala. Por ejemplo, en 1989, en Caracas, después de un aumento del 200% en el precio del pan, los disturbios que se sucedieron fueron reprimidos por el ejército disparando sobre la gente y matando a 1000 personas. Al mismo tiempo, los altos tipos de interés a menudo impiden a los pequeños agricultores obtener el capital necesario para mantenerse a flote, forzándolos a vender sus tierras, a trabajar como arrendatarios o a marcharse a los suburbios de las grandes ciudades.
El medio ambiente natural es otra de las principales víctimas del ajuste estructural. Los recortes de los gastos del gobierno dictados por el FMI han tenido impacto inevitablemente sobre los ministerios de medio ambiente, entre los que se incluyen el de Brasil (que disminuyó los fondos para la seguridad medio ambiental en un 50%), el de Rusia y el de Indonesia – países que son conocidos por su gran biodiversidad. En todos excepto uno de los nueve países que el Fondo Mundial para la Naturaleza ha estudiado para evaluar los impactos del ajuste estructural, el equipo del departamento de recursos naturales había sido reducido, el presupuesto había sido recortado y las normas habían sido debilitadas. El resultado ha sido una espiral descendente en los niveles de gestión y protección medio ambiental.
El hincapié que ponen los programas del FMI en atraer las inversiones extranjeras y así aumentar la competitividad también induce a los países a rebajar los estándares medio ambientales. Por ejemplo, en Guyana, en 1988, bajo las directrices del FMI, se redactó un nuevo código sobre inversiones que casi no contenía ninguna restricción medio ambiental para las corporaciones extranjeras. La importancia central que el FMI concede al crecimiento orientado a las exportaciones ha llevado a los países a extraer recursos naturales a ritmos insostenibles. En Guyana, los permisos para minería a gran escala (en su mayor parte propiedad de empresas extranjeras) cubren ya el 10% de la superficie del país, y las concesiones madereras se extienden a la mayoría de sus bosques, transformando los ecosistemas locales, contaminado las vías de agua, destruyendo los bosques y arruinando el suelo.
A pesar de que el Fondo y el Banco han promovido los PAEs como virtualmente una religión durante casi 20 años, ni siquiera pueden afirmar que han logrado sus propios y estrechos objetivos. Los estudios internos del FMI revelan que muchos PAEs han fracasado en impulsar el crecimiento económico, reducir el déficit fiscal y de balanza de pagos, disminuir la inflación y reducir la deuda externa. En realidad, entre 1980 y 1997, la deuda de los países con bajos ingresos creció en un 544% y la de los países con ingresos medios en un 481%. Así pues, los países pobres han soportado todo el sufrimiento del ajuste estructural sólo para continuar involucrados en una transferencia neta de riqueza hacia el mundo industrializado.
Hace una década y media, comparábamos a las instituciones de Bretton Woods con médicos medievales. No importa cuál fuera la dolencia, ellos aplicaban sanguijuelas al paciente y lo sangraban. En el nacimiento del nuevo milenio, los crueles cuidados de los doctores han sido expuestos en docenas de estudios y en crecientes protestas vocales en las calles. Aún así, hasta el momento, la respuesta del Fondo y del Banco ha sido mayormente cosmética. Se aplican nuevas sanguijuelas, disfrazadas por expertos en relaciones públicas. Sin embargo, la creciente y enérgica protesta pública en el Norte y también en el Sur indica una navegación tormentosa para estas instituciones durante los próximos años.
Para poder fundamentar aunque sea en un poco este devenir casi drogadicto, trasnochado y criminal del FMI les planteo a continuación el caso de la Argentina, que como todos sabemos esta sumida en una profunda crisis.
Durante la Dictadura de Aramburu y Rojas en 1956 se realizan las Gestiones para el ingreso de la Argentina al Fondo Monetario Internacional y al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. El Sr. Rodolfo Corominas Segura asume las funciones de director del Fondo Monetario Internacional.
Durante el Gobierno de Frondizi se firma un nuevo convenio con el FMI. Los puntos esenciales del convenio eran: despido del 15% de los empleados públicos; demoras y postergaciones de las obras públicas; aumento del 150% en las tarifas del transporte; despido del 15% del personal ferroviario y eliminación de ramales; aumento de las tarifas eléctricas; aumento del 200% en el precio del petróleo; nuevos impuestos y recargos de todo tipo. Se eliminan los controles de precios y se congelan los salarios por dos años, además de liberar el valor del dólar. Se fracasa en estabilizar el costo de la vida ni frenar la inflación. Hay más dinero en circulación y los salarios valen menos, es decir que el poder adquisitivo del pueblo ha bajado. Se anuncia el plan del Fondo Monetario Internacional, como si fuera de Alsogaray, que fracaso
Durante el gobierno de Isabel Martínez se acentúa la corrupción. La dependencia favoreció las negociaciones de las concesiones petroleras, las inversiones fantasmales realizadas con dinero del propio país, el envío al exterior de utilidades, el endeudamiento a la banca internacional a través de onerosos empréstitos, el vaciamiento y ulterior desnacionalización de industrias de capital argentino, la súper explotación de los recursos y la parálisis en la explotación de aquellas materias primas que les interesa guardar como reserva estratégica, la sobrefacturación o subfacturación de las multinacionales para disimular ganancias, evadir impuestos o traficar divisas, la fuga de más de 15 mil millones de dólares en las últimas dos décadas, el intento en fin, de corromper a nivel masivo, con casinos y quinielas.
Al país le hacen falta divisas para comprar los bienes de capital, los bienes intermedios y las materias primas que la industria necesita para no seguir asfixiándose. Pero ocurre que esas divisas no están aquí, sino en cuentas numeradas en Suiza, Nassau, Lietchtenstein, en cuanta bella y pintoresca parte del mundo se acepta el dinero sin olerlo.
Durante la Dictadura de Videla.
La República Argentina recibiría una rápida colaboración de parte del Fondo Monetario Internacional si la Junta Militar gobernante decide utilizar, para aliviar los problemas económicos del país, los servicios de dicho organismo. La deuda externa argentina suma alrededor de 10.000 millones de dólares. Las mismas fuentes indicaron que no sería un descrédito para el gobierno, si sus titulares deciden pedir prórrogas para los vencimientos que el país debe afrontar con los miembros del Club de París. Esa renegociación significaría, según expertos locales dos años de alivio, mientras se aplican los nuevos planes económicos y se recupera la confianza externa e interna, a través de un severo tratamiento que persiga el equilibrio de la balanza de pagos, el déficit presupuestario, el aumento de la producción y de las exportaciones.
Durante la Dictadura de Bignone.
Mientras se empobrecía bajo el amparo del liberalismo, Argentina quintuplicó su deuda en seis años. Cuando en 1952 la Argentina canceló su deuda externa, que ascendía a poco más de 12 millones de pesos, ni el argentino más pesimista hubiera imaginado que treinta años después el endeudamiento superaría los 39 mil millones de dólares. Cada argentino le debía a un banquero extranjero 1.500 dólares.
Es un hecho que una tajada importante del endeudamiento corresponde al reequipamiento militar emprendido por la dictadura, rearme que no apunta a la recaptura de las Malvinas sino a perfeccionar su aparato de represión interna y a prepararse para una eventual aventura bélica con Chile por el Canal de Beagle. Otra cuota proviene de la brutal extorsión de la banca extranjera sobre el país. El propio Banco Central reconoció que por lo menos un 60% del aumento de la deuda proviene de los intereses múltiples que se aplican a la deuda vencida y a las tasas crecientes de interés que superan en un 4% a las vigentes en el mercado mundial.
Los capitalistas, en los últimos años, produjeron un virtual ´vaciamiento´ por el cual hipotecaron sus activos para endeudarse y enviar el dinero fuera del país. ¿Cómo? Mediante la cancelación ´en negro´ de importaciones mientras se mantenía formalmente la deuda, mediante autopréstamos entre empresas de aquí y de afuera, etc. Esto ha dado lugar a una masa de fondos depositado en el exterior que, según algunas estimaciones, llega a los 30.000 millones de dólares, es decir el 70% de la deuda reconocida.
El precandidato presidencial del radicalismo Raúl Alfonsín, también sostuvo que por imprudente que haya sido la política económica aplicada, el gobierno y las empresas públicas no pueden menos que hacer frente a la deuda contraída, aunque aclaró que sólo se debe pagar la deuda legítima.
Durante el Gobierno de Alfonsín.
Mientras en Estados Unidos se asumen compromisos con la banca acreedora y el FMI, la economía interna ya entró en tobogán recesivo. Sólo se produce para transferir riquezas al exterior y el reparto de los magros excedentes en el orden local provoca una desenfrenada especulación de los grupos oligopólicos. Reagan y los banqueros no se conforman ni siquiera con los importantes condicionamientos admitidos por las autoridades argentinas. A partir de las exigencias de cobro de la deuda sobrevendrán cada vez más descarados intentos de monopolización y desnacionalización de riquezas locales. El país diseñado por el stand by calza a la medida de los inversores externos y la oligarquía interna asociada. Las carpetas de Klein brindan suficientes muestras del interés yanqui: petróleo, tierras, materias primas, empresas estatales redituables. Todo a bajo precio. Admitió el FMI que receta ajustes difíciles y onerosos ya que frecuentemente involucran considerable sacrificio y penurias. El concepto de siempre en todo país que se le maneja la crisis como fundamento de la vida nacional. Mis hijos han oído ese concepto mas veces que la palabra lo Logramos, Tu Puedes y no se diga Éxito, que aparentemente han desaparecido de nuestro lenguaje.
Según los críticos y muchos gobiernos de los países en desarrollo que tuvieron experiencias con el FMI, el Fondo regiría en forma inaceptable la política interior y afectaría la soberanía de los países deudores. Sus diagnósticos erróneos y sus recetas inservibles no solamente no estarían en condiciones de lograr el saneamiento económico, sino que agudizarían la crisis, haciendo recaer sobre los hombros de los menos privilegiados una serie de gravámenes sociales, afectando así la estabilidad interna de los países". Será liberado el control de precios. Los salarios permanecerán congelados hasta que se sanee el sistema financiero y se avienten las expectativas inflacionarias. Se reduce el papel del Estado en los gastos de seguridad social. Se busca eliminar completamente las retenciones sobre la exportación y los aranceles a las importaciones. Se fomenta la privatización de las empresas estatales a la firma del stand-by.
En crisis gobierno de Alfonsín; asumirá Menem. La Argentina se ha endeudado a un nivel casi igual a un 80% del producto bruto, consecuencia de las remesas de los argentinos ricos a Estados Unidos subsidiados durante el período de Martínez de Hoz. Hoy se les pide a los argentinos pobres que hagan esfuerzos para pagar esa deuda. El origen de la deuda hace que tengamos la deuda pero no tengamos bien alguno, ya que esos son ´bienes´ que los tienen argentinos expatriados, por lo menos desde el punto de vista económico, y que no son más solidarios con el conjunto de la sociedad argentina. El pago de esta deuda no es posible. El pago de los intereses que se está intentando hacer está consumiendo la poca capacidad de acumulación que el país tiene y ni siquiera permite disminuir la deuda en términos reales que sigue incrementándose, agravándose la relación de deuda a producto, lo que garantiza una situación de creciente insolvencia. Este es el fondo del problema.
Durante el gobierno de Menem.
Michel Camdessus apoyó el plan económico argentino. ´La pobreza de este país es por no haber hecho el ajuste.
Y poco des pues el mismo director gerente del FMI, Michel Camdessus, reiteró su apoyo al programa económico argentino al que definió como de ´alta calidad y sobre cuya continuidad no abrigó dudas.
Mas tarde el director del FMI destacó la valentía de Menem. Camdessus tuvo elogios para el ajuste argentino. Nadie creció con ajustes del FMI. No deja de ser una curiosa muestra de éxito el hecho de que las economías que se ´sanean´ con la medicina neoliberal tengan más pobres que nunca y la deuda social crezca inconteniblemente. Y ahora que Menem es un bandido ¿que?
"Los consejos del Fondo Monetario son malos". Chequen este comentario en el Reportaje a Milton Friedman, el economista anglosajón de mayor influencia luego de Keynes que realizo La Nación.
El titular del FMI reiteró su apoyo al programa económico y sugirió profundizar la flexibilidad laboral. Dijo que los problemas fiscales de la Argentina no son graves. En esencia, los planes de rescate con que el FMI acude a Corea, Indonesia o Tailandia son, oficialmente, operativos de salvataje de las economías en crisis, pero en la práctica salvan mucho más a sus acreedores. Como los recursos del Fondo no alcanzan para todo, se arman paquetes más amplios con participación de la banca, que pone como condición para otorgar la refinanciación que los respectivos gobiernos asiáticos avalen el repago.
Esto intenta reproducir el esquema de estatización de la deuda que se aplicó en Argentina en 1982 después de Malvinas, lo que en Asia resulta aún más alevoso porque allí el grueso de la deuda es del sector privado. Una vez estatizada la deuda será la población quien se haga cargo de ella a través de una política fiscal adecuada a ese objetivo. Exactamente el tipo de política fiscal que prescribe el Fondo, que recién entonces se encontraría en su elemento. Es como si nos estuvieran tomando el pelo. Parece hasta irrespetuoso. Mire si nosotros, que venimos peleando contra la desocupación, los problemas sociales y el tema de los excluidos, le vamos a decir a la gente que vamos a enfriar la economía porque cinco imbéciles disfrazados de técnicos nos dicen esas cosas.
Evidentemente el FMI ha querido premiar a la Argentina por su buena conducta, permitiéndole resaltar frente a los banqueros más importantes del mundo lo que ha realizado en estos años, así como la solidez de sus finanzas públicas y de su sistema bancario. Ha querido también exhibir al país como un ejemplo ante el mundo, de cómo es posible encarrilar una situación desquiciada. Somos lo que se llama su leading case. Caluroso elogio del director del FMI. Camdessus: ´El mejor presidente de los últimos 50 años es Carlos Menem. Esto fue risible y patético por el muy burdo manipuleo, ¿o será que participaba en algo con Menem y por eso lo ponderaba?
El FMI presiona por un ajuste más profundo. Funcionarios del Fondo ya anticiparon al Gobierno sus nuevas exigencias. Las exigencias se centran en: máxima liberalización del mercado de trabajo, privatización parcial del sistema de obras sociales, privatización del Banco Nación previa transformación del mismo en una sociedad anónima, cambios en el régimen jubilatorio y control de los gastos provinciales. El FMI salió en apoyo de la convertibilidad. La jefa de la actual misión del Fondo dijo que sería ´malo´ abandonar la paridad fija.
Durante el Gobierno de De la Rúa.
Estados Unidos elogió la política económica de De la Rúa. ´Está comprometido con las reformas de libre mercado destacó el secretario del Tesoro. Fuerte apoyo del Tesoro de Estados Unidos Larry Summers, dijo estar ´muy animado por las decisiones fiscales y laborales que tomó el gobierno de De la Rúa, Dio una especial felicitación por lo hecho por la Alianza hasta ahora.
Castro pide la ´demolición´ del FMI y la ayuda Sur-Sur. "Esta deuda no es un problema económico, sino político, y por tanto requiere una solución política. La deuda exterior, subrayó Castro, es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo, es impagable e incobrable por lo que instó a los países del G7 a no pagarla.
"Un muy bien felicitado, siga así" del Citigroup. Los deberes bien hechos recogen sus frutos. El principal directivo del holding auguró para la Argentina una mejor calificación para las inversiones. Disparos contra el Fondo. En Estados Unidos acusan a los organismos financieros de empobrecer a los países emergentes. La deuda externa ya su